Tradición Familiar desde 1983
La historia de Gui-Eli-Fer comenzó en 1983. Fue entonces cuando Carlos Hugo Ferreyra le propuso a su amigo Elvio Avalle emprender juntos este proyecto. No fue una decisión fácil, ya que ninguno de los dos tenía experiencia detrás del mostrador. En aquel tiempo, Carlos trabajaba en una metalúrgica, y al terminar su jornada laboral, se iba directo a tomar clases de carnicería con otro gran amigo, "El negro Farías", un reconocido carnicero de nuestra ciudad.
Con ese mismo esfuerzo, sacrificio y valor a la amistad, abrimos nuestras puertas por primera vez. Hoy, ese legado sigue vivo de la mano de Fernando Ferreyra, hijo de Carlos, y su familia. En Gui-Eli-Fer mantenemos intacta nuestra esencia: somos una carnicería de alma familiar, cercana a nuestros clientes, enfocada en hacer las cosas con verdadera pasión y en brindar todos los días un excelente servicio.